
Acostumbrada a esto,
acostumbrada a que me dejes.
A perder lo interesante,
lo que te atrajo.
Al principio es miedo,
después es costumbre
Si, eso es lo que siento…
costumbre a que te asquees de mí.
De mi no ser yo
del “todo esta bien”, nunca un planteo, nunca una queja ni una histeria.
Y de repente frio, helado…
Como muerta, sin emoción, ni ganas en el beso, desprecio en la mirada...
A mi ser yo, pero ya al limite en todo,
sobretodo en la tolerancia y el tacto
Me lo dijiste
“No hace falta que digas nada,
tu cara lo dice todo.”
Y yo que creía que lo estaba controlando todo…
estratega; ingenua y tonta.
Al final la culpa es mía,
soy un monstruo que se cree invisible
Y ando desnuda por el mundo a la vista de todos
Por qué te dije que soy trasparente?
Así lo hice, así fui
Me subestimo, te subestimé…
No se si hay perdón, no se si hay disculpas
Lo que si se,
es que es costumbre
que me dejes así.
Que me dejen así… por mí, soy yo, ya lo se…

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