
La jungla estaba descuidada.
Ni bien pudo desprenderse de ese compromiso nefasto, aplico su tiempo a podar y ordenar el interior.
El agua volvió a correr por sus causes y la luz llego a las plantas más bajas, así éstas comenzaron a reverdeser y las flores volvieron a pintar de colores el patio.
Realmente se había olvidado lo bello que era su interior.
Como es adentro es afuera, pensó... y ahora pudo volver a brillar.


